domingo, 6 de diciembre de 2015

El barco San Rafaelle

Buenas tardes, este paseo por el agua sí que es positivo, ¡saludos!:

El barco hospital que acerca la medicina a la zonas más aisladas

Después de más de dos años sin navegar, el barco San Rafaelle volvió a zarpar de nuevo a principios de este año. Éste no es como cualquier otro, sino que se trata de un barco hospital que lleva a cabo el programa ‘Intervención para el Mejoramiento de las Condiciones de Salud de las Comunidades del Pacífico Colombiano’.

Impulsado por la fundación italo-colombiana Monte Tabor, el barco flotante ofrece asistencia médica a miles de personas que residen en zonas de difícil acceso geográfico o bien que se encuentran en situación de conflictos armados.

La idea surgió ante el elevado coste de traslado hasta la ciudad –que, en lancha, tiene un precio medio de 300 dólares– y la imposibilidad de construir infraestructuras sanitarias en dichas zonas. Así pues, el hospital flotante ofrece asistencia médica, pero también un control y registro de los habitantes de la región,ya que en muchas ocasiones tantoniños como adultos no disponen de documentos oficiales de identidad.

El barco está calificado como un Hospital Nivel 2, lo que significa que además de disponer de un espacio para consultas en múltiples especialidades –como pediatría o ginecología, por ejemplo–, también tiene la capacidad de llevar a cabo intervenciones quirúrgicas de bajo y mediano grado. Para ello, se dispone de un equipo formado por 25 especialistas médicos.

Se trata de una iniciativa que requiere un alto presupuesto, lo que se convirtió en un obstáculo que obligó a interrumpir la actividad tras 25 viajes por todo el Pacífico colombiano. Pero una ayuda de más de 500 millones de dólares del gobierno colombiano permitió retomar las expediciones.

Además, este año ha recibido el tercer premio ‘Contribución a la Reducción de la Pobreza y la Desigualdad en América Latina y el Caribe’, otorgado por la Fundación Vidanta y dotado de 25 mil dólares, lo que ha supuesto un pequeño empujón económico adicional.

Desde que el proyecto se puso en marcha en junio de 2009, el barco San Rafaelle ha realizado 32 viajes, en los que se han atendido a unas 37.000 personas, de las cuales 3.500 han sido intervenidas quirúrgicamente a bordo.

Cada trayecto tiene una duración de 12 días, y cada 90 días el barco regresa a las zonas visitadas para mantener un control médico.La Fundación tiene planeado adquirir un segundo barco ya que el territorio a cubrir es muy extenso.


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